La crisis de Flybondi no da tregua y los pasajeros sanjuaninos volvieron a sufrir las consecuencias. Por segundo día consecutivo, la aerolínea canceló el vuelo que conecta Aeroparque con el aeropuerto Domingo Faustino Sarmiento. Tras suspender el servicio del jueves por la tarde, la empresa tampoco pudo cumplir con el viaje programado para el mediodía de este viernes, profundizando un escenario de incertidumbre total.
El origen del problema es una parálisis operativa casi absoluta: los únicos tres aviones que la firma tenía activos quedaron fuera de servicio, lo que obligó a frenar todas las operaciones durante casi 24 horas. Actualmente, la compañía tiene nueve aeronaves paradas por falta de mantenimiento y deudas en los contratos de alquiler (leasing), a lo que se suman demoras en los pagos a proveedores que ya generaron problemas para conseguir combustible.
La situación en San Juan ya era alarmante antes de este colapso. Un relevamiento realizado entre marzo y mayo demostró que Flybondi venía cancelando cerca del 45% de sus vuelos hacia la provincia. Esta alarmante estadística ahora se transformó en una denuncia penal en la Justicia, donde se investiga si la empresa siguió vendiendo pasajes sabiendo que no podía volar, basándose en un informe que detalla más de 2.500 cancelaciones y 350.000 damnificados en el último año.
A este combo de aviones rotos y denuncias judiciales se le suma un fuerte conflicto gremial con extrabajadores que exigen el pago de indemnizaciones, y un descalabro total en las oficinas de los jefes. Tras la llegada de un nuevo fondo inversor, la aerolínea sufrió renuncias masivas en su cúpula directiva, incluyendo la salida de su histórico CEO, Mauricio Sana, y de su sucesora, Paz Lovisolo, dejando a la empresa a la deriva y a los usuarios sin respuestas.
