ARCA confirma un aumento cercano al 14,3% en las cuotas mensuales desde julio, y se suma la recategorización obligatoria. Te mostramos cuánto sale por categoría y qué tenés que revisar antes del 5 de agosto si tenés un comercio, un taller o trabajás como profesional independiente en la provincia.
Si sos monotributista, julio te trae dos noticias en simultáneo: tu cuota mensual va a subir y, además, tenés que revisar si seguís en la categoría correcta. La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) avanza con la actualización semestral del régimen simplificado, que ajusta los montos según la inflación acumulada del primer semestre del año. Y aunque los valores definitivos todavía no fueron oficializados, las estimaciones ya circulan y permiten anticipar el impacto en el bolsillo.
Para un kiosco de barrio en Rivadavia, un taller mecánico en Pocito o un profesional independiente que factura sus servicios desde Capital, esto no es un dato abstracto de Buenos Aires: es plata que sale de la caja todos los meses.
Qué cambia exactamente
Dos cosas distintas, aunque coinciden en julio:
1) La actualización de valores. Es un ajuste automático que hace ARCA sobre las cuotas mensuales y los topes de facturación de cada categoría, calculado en base a la inflación del semestre. El incremento estimado ronda el 14,3%.
2) La recategorización obligatoria. Es la revisión de tu actividad de los últimos 12 meses (julio 2025 a junio 2026) para confirmar si seguís en tu categoría actual o si te corresponde subir o bajar. El trámite se hace entre el 15 de julio y el 5 de agosto, a través del Portal Monotributo.
Quienes pagan con débito automático van a notar el cambio directo en el resumen de cuenta, sin necesidad de hacer ningún trámite adicional para que se aplique el nuevo monto.
Los topes de facturación, categoría por categoría
Estos son los montos máximos de facturación anual que regirían desde julio, según las estimaciones conocidas hasta el momento:
- Categoría A (la más baja): de $10,2 millones actuales a unos $12 millones anuales.
- Categoría B: subiría hasta cerca de $17,6 millones.
- Categoría C: alrededor de $24,7 millones.
- Categoría H: podría llegar a $82,1 millones.
- Categoría J: cerca de $105,3 millones.
- Categoría K (tope máximo del régimen): subiría a unos $127 millones anuales, frente a los $108.357.084 actuales.
Si tu facturación se acerca o supera ese límite de la Categoría K, conviene consultar con un contador sobre el paso al régimen general. No es un trámite automático, pero ignorarlo puede generar problemas fiscales si ARCA detecta la exclusión de oficio.
Qué mira ARCA además de la facturación
Un error frecuente es pensar que la recategorización depende solo de cuánto facturás. ARCA toma en cuenta cuatro variables:
- Ingresos brutos acumulados en los últimos 12 meses.
- Superficie afectada a la actividad (el local, el taller, el consultorio).
- Consumo anual de energía eléctrica.
- Alquileres devengados, si correspondiera.
Esto significa que un comerciante sanjuanino con un local grande o un alquiler elevado puede terminar en una categoría más alta de la que esperaba, aunque su facturación no haya crecido tanto. Y al revés: alguien que no revisa estos parámetros puede estar pagando de más durante seis meses sin necesidad.
Ejemplos aplicados a actividades típicas de San Juan
Para que el dato deje de ser una tabla y se entienda en la práctica:
Kiosco o almacén de barrio. Suelen ubicarse entre las categorías B y D, dependiendo de la facturación y el tamaño del local. Con el ajuste de julio, estos contribuyentes van a ver subir tanto la cuota mensual como el techo de facturación permitido, lo que en algunos casos puede evitarles pasar de categoría aunque hayan vendido más este semestre.
Taller mecánico o de servicios (gomería, electricista, plomero). Generalmente se mueven en categorías intermedias (C a F), donde el alquiler del local y el consumo eléctrico del taller pesan tanto como la facturación. Vale la pena revisar la boleta de luz de los últimos 12 meses antes de recategorizarse.
Profesional independiente (diseñador, contador, terapista, fotógrafo). Si trabaja desde una oficina chica o de manera remota, suele ubicarse en categorías bajas a medias (A a E). Acá el dato más importante es no quedarse en una categoría vieja «por costumbre»: muchos profesionales pagan de más porque nunca revisaron si su facturación real bajó respecto al semestre anterior.
Fechas para tener marcadas en el calendario
- 15 de julio de 2026: inicio oficial del trámite de recategorización.
- 5 de agosto de 2026: fecha límite para recategorizarse sin recargos.
- Si la recategorización se hace dentro de ese rango, el nuevo valor impacta desde el vencimiento de agosto en adelante.
- Mientras tanto, siguen vigentes los valores definidos a comienzos de 2026, hasta que ARCA oficialice los nuevos montos.
Qué pasa si no hago el trámite
No recategorizarse cuando corresponde puede derivar en recategorización de oficio por parte de ARCA, multas, o en los casos más extremos, la exclusión del régimen simplificado. Si subestimás tu categoría para pagar menos, ARCA puede detectarlo más adelante y reclamar la diferencia con intereses. Por eso, aunque parezca un trámite menor, conviene dedicarle al menos media hora a revisar los cuatro parámetros antes de confirmar.
