Dos hechos diferentes. Dos protagonistas diferentes. Dos contextos completamente distintos. Pero una misma conducta que no deberíamos naturalizar: la falta de respeto hacia el otro como forma de llamar la atención, ganar protagonismo o conseguir más repercusión.
El “Niño Marta”, en un episodio con una mujer con discapacidad, y Juan Grabois, en una reunión de Diputados, protagonizaron situaciones que, más allá de sus diferencias, tienen un punto en común: el límite se corre cuando el insulto, la provocación y la humillación pasan a ser parte del espectáculo.
Y entonces cabe preguntarnos: ¿qué podemos esperar si, por un lado, tenemos representantes políticos que muchas veces eligen el insulto y la agresión verbal como forma de comunicarse y, por otro, jóvenes que parecen estar dispuestos a hacer cualquier cosa por un “me gusta”, incluso ofender, agredir y hacer sentir mal a una mujer con discapacidad?
No importa si ocurre en una calle, en las redes o dentro de una institución. Los contextos son diferentes, pero el mensaje termina siendo peligrosamente parecido: “todo vale con tal de llamar la atención”.
Podemos discutir, podemos pensar distinto y hasta podemos ser vehementes. Pero cuando para hacernos escuchar necesitamos humillar o agredir al otro, algo estamos perdiendo como sociedad.
Porque los hechos pueden ser distintos, las circunstancias también. Pero en un punto se igualan: cuando la falta de respeto hacia el otro deja de ser un exceso y se convierte en la manera de hacerse escuchar.
No naturalicemos la falta de respeto y la agresión.
Por Reynaldo Ortiz

Lo preocupante es que los jóvenes en muchos casos lo toman como modelo y la salida»facil» ser influencer o youtuber. Muy lamentable que para ser visible se denigre a otros/as
Una falta total de respeto y de valores, hasta donde vamos a llegar con esta gente q solo quiere llamar la atención humillando e insultado a otros y mas cdo sos un funcionario público q nos representa..
Todo vale para llamar la atención y querer ser mas importante en los dos contexto que das..
Así estamos …
Lamentablemente estamos padeciendo de personajes totalmente imbéciles, pero todavía no nos damos cuenta que tenemos el poder de no escucharlos, no mirarlos, no prestarles atención, y se terminan solos estos mamarrachos disfrazados de intelectuales
Tal cual Reinaldo la falta de respeto se ha hecho moneda corriente e la sociedad y así estamos también con muchos chicos sin códigos ni valores humanos.