Tardó casi una hora en caer el primer gol, el del alivio. Pero antes y después de ese tanto, con el que Maxi Salas se redimió de un penal pateado al poste, River fue claramente superior. Fausto Vera, también desde los once metros, aumentó la cuenta, y el juvenil Lucas Silva sentenció con un golazo desde fuera del área.
Así, River venció por 3-0 a Blooming y es, por ahora, el único equipo argentino en los octavos de final de la Copa Sudamericana.
Tres días después de la debacle ante Belgrano en la final del torneo Apertura, River regresaba al Monumental para enfrentar el juicio de los hinchas, que repartieron silbidos y aplausos según sus preferencias. Algunos, como Maxi Salas, consiguieron cambiar y se fueron aplaudidos.
Por lo pronto, el equipo de la banda roja consiguió el objetivo primario, el de terminar como uno de los mejores primeros de la etapa de grupos.
Ahora, se vendrá el tiempo de las vacaciones y el descanso, para luego encarar un segundo semestre con objetivos renovados: la Sudamericana, el torneo Clausura, la Copa Argentina y, por supuesto, la clasificación a la Copa Libertadores del año próximo.
