San Martín y otra derrota que lo complica e impacienta

Lejos de lo que se esperaba de un arranque furioso de Gimnasia, San Martín arrancó bien parado en la Tacita de Plata, con Monje bien parado junto a Acosta y a Jaurena, por lo que el primer tiempo se fue acomodando a lo que el Verdinegro quería en Jujuy. Orden, paciencia y sin sofocones para Díaz Robles. Así, San Martín se fue animando y tuvo un par de llegadas con Funez. El Lobo jujeño insistió con Cachi pero jamás puso en apuros al arco sanjuanino. Murillo, a los 31’ debió ser sustituido tras un choque de cabezas. Entró Nadalín pero poco retocó el modelo y el sistema del Verdinegro que con Jaurena suelto y los destellos de Seba González controló la pretendida presión de un Gimnasia que quiso y nunca pudo.

En el complemento, lo bueno que había insinuado San Martín parecía encontrar premio porque pasados los 20’ del complemento, un centro de Zuliani encontró demasiado solo a Nazareno Funez que no perdonó para poner el 1-0 favorable a un Verdinegro inteligente, sencillo y ordenado. Gimnasia quiso reaccionar y buscó respuestas en el banco. El técnico Pellerano sacó el pleno cuando decidió el ingreso de Octavio Bianchi porque el delantero en apenas 8 minutos empató y dio vuelta la historia con sus dos goles que se había complicado para lo jujeños. Un castigo exagerado para un San Martín que había hecho las cosas bien.

En el tramo final del partido, el Verdinegro ya jugado apostó lo que le quedaba. Perdió a Mauro Osores por expulsión y en el descuento mismo estuvo a un paso del milagro del empate pero el arquero Milton Alvarez sacó una pelota tremenda tras un error suyo en un centro.

No hubo tiempo para rescatar algo. San Martín lo tuvo, se le escapó de las manos y volvió a pagar demasiado caro un momento de distracciones en Jujuy. Un castigo exagerado.

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