El Gobierno de Chile resolvió declarar el Estado de Excepción Constitucional de Catástrofe para toda la Región de Coquimbo y la provincia de Huasco, en la Región de Atacama, ante el agravamiento de la emergencia provocada por el intenso sistema frontal que desde hace varios días golpea al norte chico del país. La decisión fue anunciada este lunes por el presidente José Antonio Kast, luego del monitoreo permanente de la situación y de una nueva evaluación de los daños ocasionados por las fuertes precipitaciones.
El mandatario explicó que el deterioro de las condiciones climáticas obligó a adoptar medidas extraordinarias para fortalecer la capacidad de respuesta del Estado y acelerar la asistencia en las zonas más afectadas. «Hemos decidido decretar el Estado de Excepción Constitucional de Catástrofe para la Región de Coquimbo y la provincia de Huasco, tras el monitoreo de la emergencia y la actualización de sus consecuencias», sostuvo el jefe de Estado al oficializar la medida.

La resolución responde al aumento de los cortes de agua potable, los deslizamientos de tierra provocados por la crecida de ríos y quebradas, las interrupciones del suministro eléctrico y los graves problemas de conectividad que afectan a miles de habitantes.
El escenario más complejo se registra en la provincia del Limarí, donde comunas como Ovalle, Monte Patria y Punitaqui sufrieron el impacto más severo del temporal. Numerosas localidades rurales permanecen aisladas, varias rutas quedaron interrumpidas por derrumbes y desbordes, mientras que la crecida de ríos y quebradas destruyó pasarelas, caminos y obras de infraestructura fundamentales para la comunicación entre poblados.
En Ovalle, además de los inconvenientes para circular, la ciudad sufrió un corte masivo del suministro de agua potable luego de que la extrema turbiedad del río Limarí impidiera el funcionamiento normal de la planta potabilizadora. La empresa sanitaria debió desplegar decenas de puntos de abastecimiento con camiones aljibe y estanques, mientras miles de usuarios continúan afectados.
La emergencia también obligó a desplegar un importante operativo de rescates aéreos. Helicópteros de Carabineros evacuaron a decenas de personas y sus mascotas desde sectores completamente aislados por el aumento del caudal de los ríos, aprovechando breves ventanas de mejora climática antes de la llegada de nuevas precipitaciones.
En comunas como Monte Patria y Punitaqui, el incremento del caudal de quebradas y cursos de agua dejó viviendas aisladas y complicó el acceso de los equipos de emergencia. La preocupación de las autoridades radica en que cada nuevo pulso de lluvia vuelve a poner en riesgo los caminos recientemente despejados, dificultando las tareas de asistencia.
La crisis también alcanza a la provincia del Choapa, donde las intensas precipitaciones provocaron desbordes, anegamientos y daños en la infraestructura vial y sanitaria. En localidades como Salamanca, las autoridades reportaron más de un centenar de personas evacuadas, canales desbordados, sectores incomunicados y serias dificultades para abastecer a las familias afectadas. A ello se suman importantes pérdidas económicas. Comerciantes, productores y vecinos reportaron negocios completamente inundados, maquinaria destruida, vehículos arrastrados por el agua y cuantiosos daños materiales, mientras continúan las tareas para retirar barro y recuperar parte de los bienes afectados.
Con la entrada en vigencia del estado de catástrofe, el Gobierno chileno podrá movilizar recursos extraordinarios, acelerar los procesos administrativos y coordinar de manera centralizada las tareas de rescate, asistencia y reconstrucción.
En las próximas horas también será designado el jefe de la Defensa Nacional para las zonas alcanzadas por la medida, quien tendrá a su cargo la coordinación de las acciones junto con las autoridades civiles y los organismos de emergencia.
