Mientras los jugadores disputaban el partido, delincuentes aprovecharon que la institución estaba vacía para ingresar y saquear distintos sectores del club.
Los autores rompieron una puerta y violentaron accesos para ingresar. Entre los elementos sustraídos hay dinero en efectivo, documentación personal, indumentaria deportiva, zapatillas y medios de transporte, entre ellos al menos dos bicicletas y motocicletas.
El robo fue descubierto cuando los jugadores y dirigentes regresaron al club después del encuentro. Así, el festejo por el triunfo quedó opacado por los daños y las pérdidas sufridas por la institución y los propios futbolistas.
El plantel de Árbol Verde, que sostiene su participación a pulmón y sin remuneración, ahora deberá afrontar la reparación de los sectores dañados mientras avanza la denuncia para intentar identificar a los responsables.
El hecho vuelve a poner en el centro de la escena la preocupante situación de inseguridad que atraviesan los clubes sanjuaninos. Días atrás, Sportivo Peñarol también sufrió un importante robo: delincuentes se llevaron más de 30 pares de botines pertenecientes a jugadores de Primera y Cuarta, además de reflectores, un aire acondicionado, una bomba de agua y mobiliario. Desde la institución denunciaron, además, una seguidilla de ataques durante la última semana.
Son elementos fundamentales para clubes que sostienen su actividad con enorme esfuerzo y que, ante cada robo, deben afrontar nuevamente los costos de recuperar lo perdido.
Árbol Verde y Peñarol no son casos aislados: la inseguridad vuelve a golpear al fútbol sanjuanino.
Foto: Tiempo de San Juan
