Tras un intenso debate que, por momentos levantó temperatura extrema en el Partido Justicialista, el espacio Fuerza San Juan decidió que Cristian Andino, asesor de Uñac en el Congreso, sea el candidato a diputado nacional.
El sabor amargo que se llevó José Luis Gioja, en cuyo derrotero incluye haber sido tres veces gobernador de San Juan, diputado nacional y senador, tiene el desencanto de un pasado glorioso y un final penoso.
Convertido en el estandarte de la gerontopolítica vernácula, Gioja fue corrido a un lado y el peronismo terminó poniendo como cabeza de lista a un entusiasta militante, exintendente del departamento San Martín, Cristian Andino.
Se confirma aquella vieja nota publicada en este diario, donde se explicaba que pronto llegaría el momento en que Gioja se convertiría en la sombra de su sombra.
Una sombra ya pronto serás, era el tautológico título de aquel añejo artículo de opinión publicado en El País Diario en el año 2019, el cual anticipó una caída estrepitosa, pérfida y rutilante de quien fuera el poderoso dirigente feudal de otras décadas.
El peronismo local aún no digiere la derrota de 2023. Les cuesta estar fuera del poder real, es decir: no saben cómo es subsistir sin la caja del Estado y los favores entre compañeros.
Gioja ha cosechado aquello que sembró durante su carrera política. Su forma siempre ha sido destruir y taponar dirigentes en pos de lograr una supremacía efímera que comenzó a diluirse el mismo día en que dejó de manejar la chequera del Estado.
Una vieja frase atribuida a Abraham Lincoln, la cual, desde luego, nunca pronunció, dice que «puedes engañar a todas las personas una parte del tiempo y a algunas personas todo el tiempo, pero no puedes engañar a todas las personas todo el tiempo».
Habría que acercarle el enunciado a José Luis Gioja, o a su sombra, aunque tal vez hoy ya sea demasiado tarde para lágrimas.
