Primer cortocircuito en el Senado: Villarruel y Bullrich tuvieron un cruce por la organización de la jura

Con una senadora menos y el debut de tensiones en la conducción del cuerpo, este viernes juraron los legisladores electos el 26 de octubre en una sesión que reunió a funcionarios del Ejecutivo (con Karina Milei como figura destacada), gobernadores y senadores salientes. De las 24 bancas, solo 23 fueron oficializadas: la rionegrina Lorena Villaverde no pudo jurar y su título retornó a la Comisión de Asuntos Constitucionales.

La ceremonia duró 45 minutos y se desarrolló sin sobresaltos gracias a un acuerdo alcanzado en la reunión de Labor Parlamentaria del jueves, donde los jefes de bloque encontraron una salida intermedia para el caso Villaverde. Su título había sido rechazado la semana pasada tras impugnaciones vinculadas a vínculos con el narcotráfico, un tema que generó fuerte resistencia en la UCR.

La rionegrina necesitaba el apoyo de la mitad más uno de los presentes, votos que no estaban garantizados. Sin respaldo pleno del radicalismo, su situación podía derivar en una judicialización, con expectativas de un fallo favorable de la Corte Suprema si se seguía el antecedente Patti.

Finalmente, los bloques consensuaron que el expediente volviera a comisión. A pedido del jujeño Ezequiel Atauche, el cuerpo aprobó enviar el caso nuevamente al ámbito que preside Alejandra Vigo, que ahora solicitará información a la Justicia y a la embajada estadounidense, ya que Villaverde enfrenta una causa por tenencia de cocaína en un aeropuerto de Florida. Hasta que haya resolución, el flamante bloque que dirigirá Patricia Bullrich contará con un senador menos.

Villaverde estuvo presente en el recinto, pero se retiró al poco tiempo, luego de dialogar con Bullrich, quien ocupó luego la banca vacante. En la otra punta, el rionegrino Martín Soria observaba la escena: él fue quien hizo pública en Diputados la causa estadounidense de su coterránea y sus presuntos vínculos con Claudio “Lechuga” Ciccarelli, primo del empresario narco extraditado Federico “Fred” Machado.

Primer cruce entre Villarruel y Bullrich

La sesión significó la reaparición de la vicepresidenta Victoria Villarruel, tras dos meses sin actividad en la Cámara Alta. Y el encuentro tuvo su primer choque político: el vínculo con Patricia Bullrich dejó entrever una tensión que podría marcar el futuro funcionamiento del Senado.

Finalizadas las juras, Bullrich pidió hablar, pero Villarruel le negó la palabra. La presidenta del Senado recordó que en la reunión de Labor Parlamentaria se había acordado que no habría discursos, excepto el del correntino Carlos “Camau” Espínola, quien se despidió del cuerpo.

Pese a la insistencia de Bullrich, Villarruel no habilitó el micrófono y dio por concluida la sesión. Minutos después, Bullrich subió al estrado para reclamarle que quería plantear una queja por el ingreso de invitados: se había pactado un máximo de tres acompañantes por senador, pero hubo casos con hasta nueve.

La exministra se prepara para un rol clave: será la encargada de negociar votos por fuera de su bancada para impulsar las leyes que envíe el Ejecutivo. Los primeros desafíos llegarán en las sesiones extraordinarias, con el avance del Presupuesto 2026 y la Reforma Laboral. Bullrich ya dejó claro que ella, y no Villarruel, será quien busque los consensos necesarios.

El mensaje de Villarruel fue inmediato: este viernes marcó la cancha y dejó en claro que la conducción del Senado está en sus manos, un anticipo de una convivencia política que promete más capítulos.

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