El sueño de miles de fanáticos terminó en escándalo. Lionel Messi estuvo apenas diez minutos en el estadio Salt Lake y se retiró por graves fallas organizativas, lo que desató la furia del público.
La llegada de Lionel Messi a la India prometía ser una fiesta histórica, pero terminó convertida en un verdadero escándalo. El esperado “GOAT Tour 2025” concluyó con destrozos, caos y una profunda indignación por parte de los hinchas en Calcuta, luego de que el capitán argentino se retirara abruptamente del estadio Salt Lake.
Messi permaneció menos de diez minutos en el recinto y nunca logró acercarse a la tribuna. Las apariciones anunciadas no se concretaron y los miles de fanáticos, que habían pagado entradas de alto valor y aguardado durante horas, se quedaron sin siquiera verlo de cerca.
Caos, políticos y una salida anticipada
Según relataron organizadores del evento, la situación se desbordó cuando dirigentes políticos y sus familias rodearon al futbolista dentro del campo de juego, bloqueando cualquier contacto con el público. Incluso, aseguraron que Messi intentó saludar a los hinchas, pero fue tomado del brazo por un político para sacarse fotos, en medio de una total falta de control.
Ante la desorganización, la ausencia de un esquema de seguridad adecuado y el creciente clima de tensión, el entorno del jugador decidió cancelar el evento y retirarse del lugar.
Estalló la bronca de los hinchas
La reacción no tardó en llegar. Decenas de personas invadieron el campo de juego, rompieron butacas y vandalizaron instalaciones del estadio Salt Lake, uno de los escenarios más emblemáticos del fútbol indio. Los videos que circularon en redes sociales muestran escenas de furia, decepción y frustración de una multitud que se sintió estafada.
La situación se tornó tan delicada que Messi y su comitiva, integrada también por Luis Suárez y Rodrigo De Paul, debieron abandonar el estadio de manera inmediata.
Un final lejos de lo esperado
Lo que debía ser una jornada inolvidable para el público indio terminó con imágenes de violencia y desilusión, dejando en evidencia serias fallas organizativas y un evento que estuvo muy lejos de estar a la altura de la figura más importante del fútbol mundial.
