La 69ª edición de la Doble Difunta Correa fue, una vez más, una carrera de desgaste. El tradicional ida y vuelta a Vallecito, sumado a los giros finales en el circuito urbano de 9 de Julio, seleccionó el grupo de punta con el paso de los kilómetros.
El ritmo sostenido, los ataques intermitentes y el calor obligaron a correr con inteligencia, cuidando energías para un cierre que se intuía veloz.
La llegada fue ajustada, en los últimos kilómetros, el grupo principal neutralizó cualquier intento de escapada y todo se resolvió en un sprint corto y explosivo.
Cobarrubia apareció con potencia en el momento justo y logró marcar la diferencia sobre sus perseguidores inmediatos.
El segundo lugar fue para Ricardo Escuela, mientras que el tercer puesto quedó en manos de Rodrigo Díaz.

