El actor estadounidense Robert Duvall, referente del cine clásico y moderno, falleció a los 95 años dejando un legado inolvidable en Hollywood.
El mundo del cine se despide de uno de sus grandes intérpretes. Robert Duvall, ícono de la actuación y protagonista de roles memorables en películas como El Padrino y Apocalypse Now, falleció este lunes a los 95 años, según confirmaron fuentes cercanas a su familia.
Con una carrera que abarcó más de seis décadas, Duvall destacó por su versatilidad, profundidad emocional y compromiso con la autenticidad de cada personaje. A lo largo de su trayectoria, dejó una marca imborrable en la narrativa cinematográfica estadounidense y global.
Uno de sus papeles más recordados fue el de Tom Hagen, el consigliere de la familia Corleone en El Padrino, donde su calma y lealtad aportaron equilibrio a la intensidad de la saga. También se destacó como el Teniente Coronel Bill Kilgore en Apocalypse Now, film dirigido por Francis Ford Coppola, donde pronunció la icónica frase “Amo el olor del napalm por la mañana”.
Su talento le valió el reconocimiento de la Academia, alcanzando el Oscar a Mejor Actor en 1983 por su trabajo en Tender Mercies, una actuación que combinó sensibilidad y poder dramático. Además, su filmografía incluyó títulos destacados como To Kill a Mockingbird (1962), The Apostle (1997) —película que dirigió y protagonizó— y El Juez (2014), por la que recibió otra nominación al Oscar a los 84 años.
Para el público argentino, la figura de Duvall también tiene una conexión especial. Su relación con la bailarina Luciana Pedraza y su afinidad por el tango lo vincularon con el país y lo llevaron a filmar Assassination Tango (2002) en Buenos Aires, una obra que reflejó su pasión por la cultura local.
Hoy, Hollywood y la comunidad artística mundial lo recuerdan como un maestro de la actuación y una presencia insustituible en la historia del cine.
