Los intereses provinciales destrabaron una esforzada media sanción en el Senado. La modificación le otorga mayor capacidad a los gobernadores para eliminar zonas periglaciales de un inventario de áreas protegidas. Ahora falta la votación en Diputados.
El oficialismo libertario consiguió la media sanción en el Senado de la reforma de la Ley de Glaciares, la cual restablece presupuestos mínimos para la protección del ambiente periglacial y que cada provincia pueda adecuar su legislación para ampliar las áreas de explotación minera.
La votación estuvo atravesada por intereses locales que, ya sea desde una perspectiva ambiental o bajo la influencia de inversiones mineras potenciales, se sobrepusieron a las posturas de los partidos.
Entre los respaldos al proyecto, además de la totalidad de La Libertad Avanza, estuvo la mayoría de la UCR, con excepción del bonaerense Abad y el pampeano Kronenberger, y un importante número del flamante interbloque Impulso País, exceptuando a la cordobesa Vigo, las chubutenses Terenzi y Cristina, y la pampeana Huala.
Incluso una parte del peronismo acompañó el proyecto: dentro de las representaciones de las gobernaciones estuvo la jujeña Moisés, la tucumana Mendoza y el catamarqueño Andrada, mientras que del bloque mayoritario Justicialista, el sanjuanino Sergio Uñac y la catamarqueña Corpacci votaron a favor de la iniciativa.
La neuquina Corroza fue la única abstención, mientras que los oficialistas santacruceños siguen siendo esquivos al Gobierno nacional y votaron en contra.
Las modificaciones
Lo que se votó este jueves es una ley aclaratoria a la ya existente, por lo que precisa un concepto central: modifica en la ley la definición de «reservas hídricas existentes» por «reservas estratégicas de recursos hídricos».
A esto se añade la posibilidad de autoridades competentes locales de determinar cuándo se trata de «estratégica» la reserva y poder intervenir en la composición del Inventario Nacional de Glaciares, incluyendo o removiendo un «glaciar o geoforma periglacial» según lo contemplen, incluyendo «una instancia de participación ciudadana».
El texto ratifica a los glaciares como reservas estratégicas de recursos hídricos, fundamentales para la recarga de cuencas y el abastecimiento de agua para consumo humano, producción agrícola, conservación de la biodiversidad, investigación científica y turismo.
Además lo sujetan al artículo 41 de la Constitución Nacional, que promueve el uso racional de los recursos naturales sin comprometer a las generaciones futuras.
