Una docente de Albardón logró lo que pocas veces pasa dentro del aula: detener el tiempo y generar un momento inolvidable. Lorena Avendaño, del Colegio Secundario Toribio de Luzuriaga, propuso a las familias escribir cartas para sus hijos sin que ellos lo supieran.
La sorpresa desató lágrimas, abrazos y mensajes cargados de amor que rápidamente trascendieron la escuela y se multiplicaron en redes sociales, tocando el corazón de miles de sanjuaninos.
