La Libertad Avanza cree haber encontrado una salida para contener el avance opositor contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, en la Cámara de Diputados. Mientras distintos bloques intentan reunir los votos necesarios para abrir una sesión especial este martes, el oficialismo cerró un acuerdo con sectores del PRO y de la UCR para trasladar el debate a las comisiones.
La estrategia apunta a evitar que la oposición consiga emplazar a las comisiones de Asuntos Constitucionales y de Poderes, Peticiones y Reglamento, paso necesario para avanzar con los proyectos de interpelación. Desde el oficialismo sostienen que, si esas comisiones son convocadas directamente, la sesión pedida por la oposición “pierde sentido”.
«Está todo acordado. Habilitarán las comisiones para debatir el tema ahí, por lo que no tiene sentido la sesión para emplazar a las comisiones», señalaron desde el PRO. En la misma línea se expresaron fuentes radicales que aceptaron el camino propuesto por Martín Menem y el bloque libertario.
La jugada le permitiría al oficialismo ganar tiempo y dejar que el caso avance por la vía judicial antes que por la política. En paralelo, La Libertad Avanza buscará llegar al receso invernal con el menor costo posible y con la expectativa de que el tema pierda peso en la agenda pública.
La duda es si todos los diputados del PRO y de la UCR acompañarán el acuerdo. En ambos partidos existen sectores que consideran que Adorni debería dejar la función pública, por lo que no está garantizado que las bancadas actúen de manera uniforme.
El oficialismo ya adelantó a sus aliados que convocará a las comisiones de Asuntos Constitucionales y de Poderes, Peticiones y Reglamento, ambas controladas por La Libertad Avanza. Ese dato es clave porque el ritmo del tratamiento quedará en manos de los presidentes de esos cuerpos, que podrán definir tiempos, invitados y dinámica del debate.
Además, el esquema les da margen a los socios parlamentarios del Gobierno para evitar quedar directamente comprometidos si el Senado avanza antes con una ofensiva contra Adorni. «Si los senadores avanzan, no hay margen para nosotros. Pero ahora dependerá de ellos», resumió una fuente parlamentaria.
La segunda parte de la estrategia libertaria es despejar el camino para convocar a una sesión el miércoles con agenda propia. Allí el oficialismo buscará tratar el denominado Súper RIGI y el acuerdo con los holdouts, dos proyectos que considera prioritarios.
«Vamos al recinto con estos temas y con Adorni en las comisiones. De esa manera podemos avanzar», explicaron desde el PRO.
La maniobra también tiene impacto en la interna oficialista. Si el acuerdo prospera, Martín Menem podrá mostrar que logró ordenar la situación en Diputados frente a la postura más dura de Patricia Bullrich, cuestionada en sectores libertarios de la Casa Rosada.
Sin embargo, en los bloques aliados advierten que el margen es estrecho. «Todo parece encaminado, pero está atado a que no aparezca nada nuevo sobre Adorni. No hay margen para seguir mirando para otro lado si surge otra cosa», señalaron desde el espacio que conduce Cristian Ritondo.
La definición política se terminará de cerrar en las próximas horas. La oposición, por su parte, mantiene la decisión de bajar al recinto para exponer a quienes no acompañen la sesión. Mientras tanto, Adorni continúa al frente de la Jefatura de Gabinete.
